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Mi Experiencia en la mili (02)

Publicado el marzo 26, 2010 a las 3:31 pm por Torbe

Tenia una cita con el Medico del Hospital Militar de Burgos en una semana. Era el unico escollo que me quedaba para no hacer la mili, para la libertad. Esa decision era tan importante, que podia pasarme un año puteado llevando un cetme y perdiendo el tiempo, o pasaba un año tocandome las bolas. Como decia, en una semana tenia la respuesta. Tenia que pasar el examen con el Medico Militar y hacerles creer que estaba loco. Para la cita me preparé a conciencia, quise dar una imagen de loco que lo flipas, para ello estuve casi dos semanas sin lavarme la cabeza, sin afeitarme y sin ducharme. Iba con unas zapatillas de deporte que las tenia totalmente destrozadas, una camiseta roida y sin afeitar. Daba asco-pena.

La cita la tenia por la mañana en Burgos, por entonces vivia en Donosti, asi que cogi un tren de noche y llegué prontisimo. No dormi apenas en toda la noche que duró el trayecto y mi aspecto era bastante lamentable. Llegue muy temprano, tanto, que tuve que quedarme en la estacion esperando, durmiendo un poco entre los homeless del lugar (yo era otro homeless por mi aspecto, asi que entre hamijos). Hacia un frio de tres pares de cojones, y yo me encontraba como medio atontado. Finalmente vino un militar, dijo nuestros nombres y fuimos directos al hospital. Eramos 3 pobres desgraciados que ibamos al matadero a ver si nos librabamos de hacer la mili.

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Una vez en el Hospital me hicieron esperar mas. Alli habia un chico con los ojos muy rojos que empezo a tirarse al suelo gritando, y a patalear como poseido. Justo lo que no habia que hacer que me dijo el medico aquel. Nunca sabré si le funcionó o no, pero alli estaba el bendito dando patadas a todo en el suelo.
Yo en mi papel, me concentraba mirando fijamente un punto y me quedaba inerte, en un estado de paz y concentracion increible. Era como no estar en mi cuerpo, habia veces que me sentia como flotando. Tras un buen par de horas esperando, por fin me hacen pasar a la consulta. Ante mi un señor mayor de bata blanca con cara de muy pocos amigos, y una enfermera.

– vamos a ver, que le pasa a usted?- me dice el medico de malas maneras.

Yo no contesto nada y miro al suelo, intento decir algo pero no digo nada, ha conseguido acojonarme solo con una frase.

que que le pasa a usted!!!!!!!- me grita el tio, pegandome un susto de puta madre que hace que vote en la silla.
– Yo… es que me quiero morir….- es lo primero que se me ocurre
– Y por que se quiere morir, a ver…
– Porque la vida no… no me gusta… no … – me quedaba sin palabras porque estaba muy nervioso, pero gracias a esas concentraciones intentaba calmarme y encontrar las palabras.

doctor

Me preguntó si estaba tomando algun tipo de medicamentos y le dije que estaba tomando cinco medicamentos diferentes. Le dije todas y las cantidades justas de cada una. Eso es lo que me habia dicho que dijera el doctor amigo de mi padre. El medico que preguntó cuantos miligramos de cada medicina y yo no le supe decir, sabia las pastillas que habia que tomar de cada, pero no los miligramos de cada una, ahí reconozco que me puse bastante nervioso, pero le dije que no me fijaba en los miligramos, que los tomaba siempre antes de comer y ya esta. Menos mal que el doctor amigo tuvo a bien el decirme que estaba tomando medicacion, sino creo que no hubiera colado. La historia parece ser que resulto bastante convincente porque no me hizo mas preguntas y me dijo que me fuera. Yo me quedé atonito, tan solo 4 minutos de entrevista y ya estaba en la calle, y lo peor, no sabia si me habia librado o no de la mili…

– ya me puedo ir?
– Si, ya puede irse
– Pero… mire usted, es que yo quisiera ir a la mili, y queria saber si voy a ir o no…- le dije asi, espontaneamente…
– Ya se le informara mediante una carta del resultado
– Pero es que yo quiero hacer la mili, señor…

Reconozco que esto del final de insistir en querer hacer la mili fue una vacilada del copon, porque algo me decia dentro de mi que me habia librado y por eso estaba contentisimo. Sali de alli feliz, encima tuve mucha suerte porque uno de los chicos que habian ido a la prueba me trajo en coche a Donosti. Una vez en casa me costó mucho quitarme toda la mugre que tenia. Tire las zapatillas y la camiseta a la basura y me senti mas limpio que nunca.

Pasaron muchos dias hasta que por fin un dia, llegó a mi casa de Bilbao una carta del Ministerio del Interior que, supuestamente, traia el veredicto. Me iba a hacer la mili a Melilla o no? Debajo de esa carta habia otra carta, venia de Alemania…. Quien me escribiria desde alli? oh, pero si es una chica. Que chica sera y que queria?

¿Que habria en esas dos cartas que cambiaria mi vida?
Mañana la respuesta.

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