La hora de la paja está aquí. Os lo digo, esta pillada os va a alucinar, las mejores actrices de Putalocura han salido de la misma calle de situaciones insperadas, el porno ha irrumpido en sus vidas y nos han dado unas escenas que ya forman parte de la historia del porno español. Ojo a Ana White, una chiquilla madrilea de 21 años que me encontré paseando por la calle, estaba tan tremenda que tuve que entrarle y ver si podía haber tema…

Y ya os digo su hubo tema, como me pone de cachondo la entrevista previa, porque voy viendo como van entrando al tema, no tengo claro si vamos a acabar follando, pero me pone muchísimo sólo el pensarlo y luego cuando voy viendo que hay posibilidades me pongo malísimo. Es que Ana White está muy buena, tiene una cara bellísima, y no podía parar de pensar en mi polla en su boca, y no me equivocaba porque ¡como chupa hamijos! Es una loba tremenda, cuando arrancamos a darnos placer me coge con la boca y casi me la arranca de la pasión con la que come.

Pero lo que os va a poner palotes perdidos es su cuerpazo, antes de chupármela se me desnuda enfrente y no os podéis imaginar el pedazo de cuerpo que tiene, que buena, está tremenda, Ana White ha nacido para el vicio, ha nacido para el sexo, es una diosa.

Tiene unos melones que quitan el sentido, generosos, turgentes, unas tetazas de chica de 21 años grandes, de pezón grande y sabroso que te vas a querer estar comiendo sólo parando para comerle el culo, un culazo redondito terso y delicioso que es de otro mundo, de los azotables y de los que te apetece darle a 4 como si no hubiera un mañana.

La mamada la disfruto como nunca, no quiero que pare, esta chuiquilla chupa como una profesional, sin duda os puedo decir que es una habilidad innata, es algo que se lleva dentro, se puede aprender, pero hay chicas que lo llevan de serie y es una gozada, pero hay que guardarse para follar.

Ana White tiene un chochito estrecho, de esos que te recogen la polla y la abrigan al entrar en el que cada metida es como si te la cascaran con ánimo de correrte y no dejarte ni gota, calentito, húmedo y delicioso, un polvazo memorable.

Poco imaginaba yo que al acabar y derramar toda mi leche por su cara y su boca, estuviera tan cachonda que se tragara mi leche, me puso malísimo y ella perrísima se lo traga todo. Ana White, espero que volvamos a vernos.

Todas las pilladas y las escenas con las que te harás tus pajas más tremendas las tienes en Putalocura, escenas todos los días y en HD por muy poco al mes, no te lo pienses más.