¡Pero como me gustan las Pilladas! Como las disfruto y vosotros también cabrones, que lo se yo que me pedís más y más todos los días. Pues aquí vengo con más, la verdad, es una gozada ir caminando por la calle, ver a una tía que te interesa, al menos a bote pronto, y poco a poco la vas camelando para al final, saber que te la acabarás follando.

Si soy capaz de romper la barrera de la desconfianza que todo ser humano tenemos en un principio, máxime si te abordan en plena calle, se que soy capaz de llevármela a casa y follármela, pues el dinero es muy goloso, y normalizo mucho la situación porque se como hacer que se sientan muy cómodas. Y así es Dessy, esta bella joven de 20 primaveras, con aire vergonzoso, porque así es, tímida, se la ve paradita, pero entra al trapo de la entrevista de lleno, no veo que ponga caras raras y terminamos yendo a casa y ya la tengo sentada frente a mi en la cama.

Cuando la cosa ya se pone más tierna, y va ganando un poco de confianza, empieza a desaparecer la ropa y Dessy, sorprende, sabía que había unas buenas bufas debajo de toda esa ropa, y esa carita de ángel con las gafitas que tiene y la juventud que atesora, pero ¡vaya tetazas! y un cuerpazo, chubby, delicioso, generoso, morboso, me encantan las chicas así, me las quiero comer enteras, y encima con unas mamellas como dos carretas que el Señor le ha dado, no puedo esperar para tenerlas en la boca.

Aquí pasó algo curioso, como Clar Kent que se convertía en Superman al quitarse las gafas, sólo por ese detalle, a Dessy le ocurre lo mismo, al quitarse las gafas, cambia hasta su semblante, más decidido, más enérgico, al final nos calentamos, me coge la polla le voy metiendo mano y al final ella sola baja al pilón en una mamada deliciosa, con ritmo cojonudo.

De forma totalmente natural, se me sube y me cabalga, a su gusto, dándose placer a ese chochete rico, rellenito que tiene que me facina, mojado, se le nota que se ha puesto a tono con todo esto, y estamos pegando un polvo de cojones, sólo tienes que verle la cara y que no para, cuando cambia de una posición se la mete en otra rápidamente y sigue moviéndose ¡como disfruta la zorra!

Al final, me saca toda la leche, parece que no le gusta tragar, pero si se pasa más por aquí eso tiene solución, la corrida igualmente es una delicia sobre esa bella carita que pide lefa a gritos.

Todas las Pilladas de vuestro Tito Torbe, calentitas, recién salidas del horno y al día las tenéis en Putalocura.com con vuestra suscripción, que es nada y menos, barata, ridícula diría yo, para la cantidad de material que os ofrezco ¡no os lo penséis gañanes!