¡Que rica está Quetzal! Esta muchacha latina, al principio estaba muy cortada, pero con cada escena se fue soltando mucho, cada vez le mojábamos más el coño y empezó a disfrutar mucho más del sexo gracias a estar bien follada, y es que hamijos, hay que follar bien a un mujer, algunas no saben el placer que pueden alcanzar hasta que aprietas el punto exacto del chichi, hasta que le metes bien la morcilla, hasta que te la follas como le gusta y le da un placer tremendo.

Ahora Quetzal, de 19 añitos la tenemos siempre cachonda perdida y hoy hemos querido que le follen bien el coño y le hemos puesto este pollón a su disposición para que se lo coma a placer y que haga con él lo que quiera. Quetzal se ha vuelto muy zorrita, al principio charlamos un poquito con ella ya nos está poniendo calientes pensar en sus bufas, tarda poco en quitarse la sudadera y dejar a la vista semejantes mamellas que el señor le ha dado, y el joven se las come, y chupa esos pezonacos ricos, con ansia viva.

Quetzal está cachonda, se pone a chupar polla y no la habéis visto comérsela así de bien nunca, es una locura, y mientras tanto las ubres le cuelgan libres mientras la chupa con esa maestría, empieza con tranquilidad, regalándose, como a ella le gusta, pero mete la cabeza hasta el fondo, juega con la polla, la tiene durísima, se la come como ella quiere y mientras el chocho empieza a hacerle aguas.

Es hora de subir a cabalgar, Quetzal gime cuando la tiene toda dentro, es una polla considerable y le da un respingo, pero de placer, tarda nada y menos en moverse a tope para darse placer y nosotros disfrutar de sus movimientos de cadera y ver como esas tetas botan hacia delante, atrás y arriba y abajo, mientras pone caritas de gozo y la escuchamos gemir, una locura.

Mirad la polla como sale y entra de su chocho porque está reluciente, de la cantidad de flujo que tiene el coñete de Quetzal, está cachondísima y sus movimientos van siendo cada vez más fuertes, ojo a esas tetazas que van locas con cada penetración, el joven coge el ritmo al ponerla de misionera y follársela a placer, ella con cada arremetida se estremece.

El joven no puede más y Quetzal abre su boquita esperando leche fresquita, no puede haber mejor premio para un polvazo de este calibre, la lefa sale a borbotones sobre su carita y su boca y ella se la come toda, aún le sale flujo del chocho ¡vaya polvazo tremendo!

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