La teen catalana de nombre Zuko, nos deja un legado maravilloso. Creampies, Bukkakes y gargantas profundas.

Zuko es una joven aparentemente tímida. Se trata de una chica un tanto especial. Tiene un rostro singular: de cerca se le ven pequeñas espinillas, que le dan un aspecto juvenil muy morboso. La inocencia corrompida prematuramente es lo que despierta tanto deseo en ella. También ayuda su aparato de dientes y su piercing rosa en la lengua. Con su camiseta rosita, a juego con sus braguitas, espera ansiosa una experiencia sexual pocas veces vista…

Cerditas

Ana Spears le tapó los ojos con un antifaz de cerdita, para recibir un montón de pollas en su primera escena grabada. Se desnudó en la cama, ya dispuesta a recibir la mini orgía. No sabíamos cómo podía reaccionar esta niña tan cortada, al menos al principio, pero cuando Ana Spears empezó a jugar con ella, respondió devolviéndole las caricias y conteniendo los gemidos. Estaba realmente excitada. Poco después llegó el primer chico, que le hizo un cunnilingus. Ella se agarraba al cabecero de la cama, y se mordía los labios. Le estaba gustando mucho.

Pronto la lamida de coño pasó a ser besos en el cuello, y una penetrada en toda regla. Entonces los gemidos de Zuko empezaron a ser sonoros. No podía contener la excitación que le causaba ser follada por un desconocido total. ¡Ni siquiera le había visto la cara! Ayudó Ana Spears dándole unos besos con lengua que no hicieron más que enloquecer de lujuria del semental.

Después llegó otro chico, y ambas chicas se conjuraron para enloquecer a la cámara, y al amigo que había detrás de ellas. Mientras Ana Spears hacía una mamada, Zuko le chupaba el coño y yo la penetraba por detrás. Estaba a cuatro patas y la imagen no podía ser más bella. Pero la estrella aquí era Zuko, por lo que llegó otro chico más para unirse en trío a esta linda dama, que no hacía más que gozar como una perra.

Y así podríamos seguir contando las lujurias de esta mini orgía que disfrutamos con esta nueva chica. Es una chica que nos dará mucho de qué hablar, porque sus aventuras sexuales continuaron. Y haciendo cosas todavía más increíbles.

Bukkake

Pocas chicas se atreven a experimentar con muchos hombres a la vez. Pero Zuko no es de las que se cortan, a pesar de su aspecto inocente. Empezó a mamar vergas, todas las que llegaban a su alcance. Se le veía disfrutando, porque cerraba los ojos de gusto a pesar de que yo le pedía que los abriera.

Empezó de forma suave, casi delicada. Pero poco a poco fue imprimiendo más énfasis, hasta el punto de casi ahogarse en cada mamada. De vez en cuando miraba a los ojos, jugaba con el piercing de su lengua y gemía como si tuviera el clítoris en la garganta, como Linda Lovelace. Ella misma se metía las pollas hasta el fondo, se golpeaba con ellas en la cara y sacaba la lengua pidiendo más. También fue penetrada por uno de los chicos, al tiempo que se daba el atracón de vergas.

Lo hacía con tanta fuerza, que por momentos se la veía degenerada. Su rostro bañado en esperma, su rimel de ojos corrido y esa actitud sumisa durante el éxtasis final fue una bomba. Siempre estaba acompañada de su madrina Ana Spears, la cual aprovechaba cualquier chorreo de semen para darse un gusto. Por cierto, sólo le faltó tirarse al suelo para lamer las corridas que caían. Menuda escena de puro vicio protagonizaron las dos juntas. ¡Tenéis que verla!

Creampie GangBang

Cada nueva escena que protagoniza Zuko, es más extrema que la anterior. Tras practicar sexo con varios chicos con los ojos tapados, hacer un bukkake con muchos más… ahora le tocaba el turno a un Gang Bang. ¡Y menudo Creampie Gang Bang! No podía estar más rodeadas de chicos. Empezó mamando pollas a pares, una con cada mano. Pero pronto se colocó a cuatro patas para que la penetraran. Luego cabalgó sobre uno de los chicos, mientras se situaba en el centro de todos ellos… calentándolos.

Seguidamente la penetraron duro, mientras daba hacía una impresionante chupada de polla. En un momento dado estaba siendo penetrada por detrás, mientras mamaba y agarraba una verga con cada mano. ¡Cómo disfrutaba la muy perra! Era la clara imagen del vicio. Y parecía modosita la niña. Se desató pero bien. Cómo caía la leche entre sus piernas de su caliente conejito, que maravilla!.

Mamadas extremas

Pero todavía queda lo mejor. Desde luego esta chica vino a mí buscando emociones fuertes, y vaya si las consiguió. Buscaba una experiencia extrema, de sexo duro, garganta profunda y dominación. Para la ocasión invitamos a Francis Ford Coppula, experto en mamadas extremas.

A base de azotes bien sonoros, estirones de pelo y movimientos bruscos, empezó a dominar a esta zorrita sumisa. La agarraba de la cabeza y le follaba literalmente la boca, hasta el fondo. Los huevos le rebotaban en la barbilla con violencia. Más ostias, más humillaciones y más apretones. Le chafaba la cara contra su barriga. No la dejaba ni respirar. Pero la zorra sumisa quería más.

La intensidad del sexo fue en aumento, hasta el punto de ver a Zuko totalmente entregada. Pero no os equivoquéis, eso es lo que quería la niña, sentir como un hombre le daba caña, sentir el sexo más salvaje. Se le corría el rimel, se puso su cara roja… pero quería más. Hasta le hizo lamer el semen que cayó al sofá. Acabó muertita y suplicando más. Si no lo habéis visto os habéis perdido una de las escenas más brutales del porno.