¡Y tan ricamente! Eso es lo que pasa cuando tienes 25 alegres primaveras, y en cima te gusta el folleteo, como es lógico, ya no por la edad ¿a quién no le gusta follar? Pues aquí tenemos nuevamente a Urma, esta deliciosa colombiana, de cuerpo generoso, rico, sabroso, que viene a zumbarse a dos jamelgos, porque os lo digo, se los folla ella a ellos y no al revés, una escena llena de morbo con esta tremenda anónima que nos pondrá palotes perdidos.

El anonimato siempre nos deja escenas muy cojonudas, las chicas están menos nerviosas, la máscara tiene un efecto tranquilizador, que incluso en aquellas que ya tienen experiencia, las hace soltarse mucho más, y aquí tenemos a Urma, que es guapísima, y tiene un cuerpazo de cojones, que a su corta edad ya está hecho a las lides del sexo y folla como una diosa, dos pollas es para ella algo natural, y un disfrute extra el poder estar atendida tanto por delante como por detrás.

Mama a pares con soltura, y eso que es nos dijo que era la primera vez que tenía dos pollas para ella, pero fue, como la consecuencia natural de haber tenida ya una con tanta destreza, añadir una más, era lo siguiente natural, las maneja que no deja una sin atender, sin chupar, sin mamar ¡y que mamadas! Urma es una experta, con salivita, metiendo hasta el fondo y sacando lengua para acariciar los huevos, ves a los morlacos y alguno le ves cara de “aguanta que te vienes macho”.

Una vez tienes el sable reluciente toca entrar a cogérsela, un culazo como pocos he tenido en la cama, robusto, sabroso, generoso, una delicia el cuerpo entero de Urma, de esos para lamerlos enteros sin dejarte hueco alguno. Se la follan tan ricamente, zumbándosela bien, mientras uno le da por esa delicia de culo que tiene otro la tiene metida en la boca y Urma disfruta como una buena zorra.

Se la follan de varias maneras y ves que del coño le sale caldito, está disfrutando y al final eso tiene su recompensa, se corren en la boquita de esta dama, para ayudar a reponer fuerzas hay que tragarse hasta la última gotita y así lo hace, rico y delicioso.

No os perdáis sus escenas porque dan para unas pajas tremendas, vaya polvazos que nos deja Urma en Putalocura, ¡te la vas a cascar como un mono!