Esta escena es tremenda hamijos, Ana no tenía ganas de pillar en el bar para comer y quería pizza, la pide y recibe al interfecto casi en bolas, y es que ella siempre va así por el estudio, pero claro ¡que iba a saber él! Se pone palote perdido y Ana que va cachonda siempre, ojo, siempre, se lo folla sin remisión disfrutando los dos de un polvazo tremendo, lo mejor de todo es que ni ella ni él saben que están siendo grabados ¡ninguno! ¡Disfrutad de esta escena súper morbosa!