Hay que ser generosos hamijos, si una latina tetuta, rolliza, de buen ver, tremenda, que lleva ya muchas escenas por aquí y que folla de puta madre, que su chocho es como un tobogán de un parque acuático, divertido, mojado y excitante, te folla, pues tu le regalas toda la lechita, es de recibo, no puede ser de otra manera, pegas un polvazo bien majo, el morlaco está a la altura y mete polla con contundencia, Quetzal lo disfruta, gime y los ojos se le vuelven del revés, al final, leche para la latina, grumitos de los que no deja ni gota…