Este es el título del artículo del periodista Juan Soto Ivars en el periódico El Confidencial, y no puedo estar más de acuerdo con él.

Juan Soto Ivars es un librepensador que desde su columna en El Confidencial a veces dice verdades como puños. Su reflexíón sobre si el porno es el causante de las violaciones es excelente. He aquí unos extractos y aquí el enlace al artículo en cuestión, por si lo quieres leer entero.

«(…)la cruzada antiporno contemporánea no se limita a estudiar y criticar el impacto que pueda tener la pornografía, porque no es una cruzada seria. No quieren esclarecer el efecto del porno en el sexo y no hacen un análisis honesto: quieren prohibir el porno antes de hacer el esfuerzo por comprender sus efectos. Establecen, como en los tiempos de Andrea Dworkin, neuróticas relaciones entre la ficción y los crímenes sexuales. Quieren alarmar a la sociedad con la táctica de las noticias de perros peligroso que devoran a niños»

«Decidme, por ejemplo, cómo es posible que el crecimiento desmesurado y sostenido del consumo de películas violentas en las que se disparan armas de fuego, se clavan cuchillos y se tira a gente por ventanas y precipicios no se haya visto reflejado en un aumento de los crímenes a tiros, los apuñalamientos o la defenestración. O por qué el éxito de películas donde aparecen constantemente coches a toda velocidad, con maniobras suicidas y accidentes múltiples, no ha multiplicado los accidentes de tráfico

«Y por último: si todo es tan lineal y tan sencillo, si somos lo que consumimos, si las correlaciones entre cultura y comportamiento son tan claras, tan alarmantes, decidme por qué tantas mujeres han consumido esa fantasía de sometimiento y humillación que es ’50 sombras de Grey’.»