¡Ay Alejandra! si es que tus deseos son órdenes para nosotros, tu pides y nosotros obedecemos, Alejandra nos pidió pollas, quería un festival de pollas para ella sola, sentir muchos rabos tiesos pendientes de ella y tener un rabo en la boca allá donde mire, y dicho y hecho, varios rabos para esta rubia curvilínea adicta al sexo que hace que se corran todos y le tiren toda la lefa encima, ella encantada, juega con ella la saborea y no deja ni gota… ¡que hembra!