El polvo iba a llegar más tarde o más temprano, de eso estábamos hablando Maite y yo de hecho, pero no íbamos a follar en ese momento, pero Maitte, se calienta, y ahí en plena oficina, sin pensarlo, nos ponemos a follar como dos perros rabiosos, a mi se me pone dura al instante al ver sendas tetazas que tiene esta mujer, está buenísima y encima tiene unas ganas de comerme tremendas, un polvo natural, sin pensarlo, que es un disfrute y Maitte está buena que se parte, y se traga al final toda la lefa directa en boca…