Sin duda esta mujer necesita consejo espiritual, acude al Padre Damián por que le pesan esos melones que Dios le ha dado. Pero chquilla lo que Dios te ha dado no lo puede cambiar el hombre, y va y se los enseña para que vea su problema. Os podéis imagina al Padre Damián contemplando semejante creación del señor, parece que lo hagan adrede, se hunde en las tetazas de Patri y lo que vino luego, mejor lo véis…