Yo no se lo que hacéis vosotros si un día estás cachondos perdidos, y no os hablo de ganas de paja, os hablo de ganas de chocho, de tener a una tía encima cabalgando notando todos sus flujos, follando vamos. Pues así estaba yo el otro día, es lo que tiene hacerlo un día si y otro también, que vas empalmado y en pie de guerra todo el día, así que me fui al parque a ver si cazaba alguna jamona…

Y ahí me la encontré, ahí estaba María Teen, solita, toda mona ella en un banquito a la sombra a sus cosas, yo, estaba tan salido que pasé de medias tintas, le ofrecí dinero le propuse follar y hay días hamijos que la cosa es dicha y hechoa¡ ¡que suerte tuve! porque de verdad que necesitaba mojar el churro. En el polvazo se nota que había ganas y disfrutamos los dos mucho.

De hecho, iba tan caliente, que me saque el pito en plena plaza a ver si había suerte y decidía amorrarse, un poco tímida pero al final chupó y a mi me puso como la polla como una piedra, así que recogimos velas y nos fuimos a casa, que yo soy muy cama para follar a gusto.

Cuando ya la tenía en la cama me fijé bien en ella, María Teen tiene una cara preciosa, y un cuerpecito de teen fantástico, tiene cuja, que me encanta y unas tetitas revoltosas y juguetonas que disfruté una barbaridad. Tiene un señor culo muy disfrutable, palmeable, y de esos que te cabalgan a las mil maravillas porque además María Teen se mueve de vicio, no tenéis más que ver la escena.

Pero oye, no me lo esperaba yo, que ojazos, tiene una maravilla de ojos, que hacen que chupártela adquiera una nueva dimensión, mientras te está chupando el pito y te mira con esos ojazos, la sensación es mucho más placentera, María Teen está muy buena, al final, después de un buen polvazo me acabo corriendo dentro y le dejo el chocho chorreando, os va encantar.