¡Que bonita la juventud, divino tesoro! Ricura de pimpolla tenemos hoy en Putalocura, una Pillada de esas de libro, de esas veces que pocas veces se repiten. Una moza como Dios manda, me la vi por la calle, toda tímida, bonita y simpática, rellenita, preciosa y muy jovencita, se intuía poca experiencia la verdad, aunque no se puede saber muy bien, pero no sólo no me equivocaba, si no que ¡la desvirgué yo en la escena!

Una pasada y un morbazo tremendo, no nos equivoquemos, las mujeres, y sobretodo hoy en día han hecho de todo con sus chirris, ahora bien, no se había metido todavía ninguna polla por su cuevecita del amor, después de todo el consagrado tute para camelármela y llevármela a la oficina, estaba muy cohibida cuando casi arrancamos el tema porque nunca había follado, pero eso es fácil de solucionar.

Tocamientos con cariño, arrimones, una buena comida de boca y una buena chupada de tetas, a unas tetas riquísimas, jovencitas, respingonas, que ricas, le comes los pezones, mordisquitos y succionas bien y ya no es que tenga reticencia a que se la metas, es que el coño le chorrea y ya está buscando polla para saciar las ganas de correrse, que se suelte y que empiece a disfrutar como una loca.

Puede que lo que es follar fuera su primera vez, pero yo diría que comerse una polla no era la primera, esto es bastante frecuente, y o bien ya tenía experiencia o tiene una gracia natural para comerla que quita el sentido, porque hace unas mamadas tremendas, metiendo bien boca, gustosas, con saliva y manejando la lengua por dentro como toca, así que si ella ya iba mojada por los toqueteos, la mamada había dejado mi rabo tieso.

A follar se ha dicho, un buen meneo con una moza entrada en carnes deliciosa, me encanta tener donde coger, un culo tremendo para metérsela hasta dentro, la dejo a ella llevar un poco el ritmo para que disfrute de la cabalgada y se corra como a ella le guste, y vaya meneo me mete.

Se merece comerse la polla y sacarme toda la leche, después de este polvazo y saber como la come, no había otra, polla para dentro de la boca y a sacar lefa como una campeona, sin duda un polvo para repetir.

Todas las Pilladas de Putalocura son de otro mundo, unas escenas increíbles que no te puedes perder, y las tienes por muy poco, poco más que un café al día y disfrutarás del mejor porno patrio!