Xinia, así se llama la interfecta, parece que empieza a desarrollar un principio de ninfomanía pues me confiesa que está todo el día pensando en pollas, va todo el día mojada, se excita y se corre como una zorra con mucha facilidad, me conocía y decidió contactar para pegar un buen polvo y probar nuevas experiencias.

Yo soy del “sí” fácil y cuando me pasó fotos de esas tetazas y unos dedos chorreando recién salidos de su coño, pues no me pude resistir a decir que no, ya no veía la hora de que mi polla estuviera penetrando su chocho chorreante.

Xinia es de esas mujeres que cuando te pillan no paran, te pega un meneo y un vuelco que te vuelve loco, te maneja buscando su propio placer, es una zorra de cuidado que gime y le da gusto a cada movimiento. Tenía ganas de polla, todo el día tiene ganas de polla pero se lo notas en su cara, en sus gemidos en lo que disfruta y en los meneos que te pega.

Tiene un cuerpazo de 10, es un bombonazo, tiene un culazo jugueton que te da para ponerla a 4 y zumbarle hasta que te vaya detrás el alma, pero también está para cogérsela de frente y cabalgándote desde atrás, así tienes buena visión sobre ese par de tetazas que le cuelgan por delante.

Cuando te pilla la polla y se pone a mamar es una fiesta, con ganas, saliva y tremendos movimientos de cabeza como si me estuviera follando con la boca. Pero amigos, el chocho de Xinia es puro almíbar, está tremendo, apretadito, cachondo y chorreando de placer, tanto que no puedo más y me corro dentro rellenándole su bollo y dejando mi recuerdo ahí dentro para la posteridad.

Las anónimas me ponen mucho, por lo general van muy sueltas, pues el anonimato las libera mucho y pegan unas folladas tremendas, vaya serie parimos aquí en Putalocura allá por el 2008 ¡no os las perdáis y suscribíos!