¡Y yo que pensaba que salir en pleno temporal no me iba a traer nada bueno! Que equivocado estaba, brillante como el sol, en lontananza veo una figura femenina, que brilla, que me atrae y me voy acercando curioso, poco a poco, a ver si la pillo, literalmente, y ¡vaya que mujerón! Me encuentro con un pibón rubio, se atisba un cuerpazo tremendo y una figura desde luego apetecible, así que sin vergüenza ninguna, ya a estas alturas poca queda, le entro a tope.

Leidy de Leon va de turista por la vida, al menos en este momento iba por Madrid un poco más perdida que situada, encerrada por la nieve sin poder o saber muy bien que hacer, así que el plan que le propongo entra fácil, una vez en casa más calentitos, lejos de la nieve, la ropa empieza a caer a medida que sube el calor.

Con la proposición de verla primero en ropa interior, ya se sabe, turista, sin planes, el poder ganar un dinero, nadie le conoce, pues adelante, pero cuando ya la tengo en lencería, apostamos por subir la apuesta y Leidy se anima totalmente, de hecho, tal y como me coge la polla os digo que tenía unas ganas tremendas de follar, pero no adelantemos acontecimientos.

Leidy de Leon está tremenda, se me quita la ropa y se queda en ropa interior y la polla ya se os va a poner tiesa, os lo aseguro porque a mi me pasó al instante, tiene unas bufas prominentes, duras y tersas apetecibles de esas que tienes ganas de meterte entre dos carrillos, y un tipazo sinceramente tremendo, cuando se quita la ropa tiene unos pezones de esos duros y con cuerpo que podrían rallar cristales, y un culo, ¡ay Señor del Cielo que culo! increíble, se me pone a cuatro ya tengo ganas de meterle el cipote entre cada nalga.

Pero me ve la polla y se me tira encima como si fuera una salchicha y Leidy llevara tiempo sin comer, hambrienta, si, pro de sexo, de rabo, se tira a chuparlo como si no hubiera un mañana, profuso, con ganas profundo y saliva, dejadme decir que lo más mojado en la sala no es mi polla con su saliva, es su chocho! Después de la mamada tiro a meter directo en su cueva del amor, y pocas veces he entrado en un chocho que estuviera ya tan tan mojado de entrada, pero mojado que casi está a punto de correrse tiene jugo dentro, y gracias al mete saca hago mantequilla del amor en poco tiempo, y no veáis que placer más tremendo.

Me la follo, y me folla en todas las posturas, es un disfrute tener una piba así encima follándote de todas las maneras y gimiendo y gozando como una perra increíble, no os perdáis sus gemidos y algún grito de auténtico placer.

Al final ese chocho se merece más leche de la que está produciendo y la relleno como un bollo, una corrida tremenda y disfrutona, además, ojo a lo zorrilla que es que sólo acabar aún me coge la polla y me la chupa para rebañar las gotas que queden ¡una Pillada tremenda!

Tienes todos los vídeos de la serie en Putalocura para tu disfrute máximo, por una suscripción muy económica sólo para ti, entra, te das de alta y tienes todos los vídeos, miles a tu disposición, donde quieras y cuando quieras para tus mejores pajas.