Esta conejita, esta morena jovencita, deliciosa y morbosa es feliz así, y quienes somos nosotros para negarle su felicidad tan sincera, le gusta comer pollas, así de simple, ella es feliz, de verdad, con una polla en la boca, pues aquí viene, se pasea y cuando quiere pilla un jaco y se come un buen cipote, se lo come con ganas, dándole caña, disfrutando con la chupada, jugando con la polla, y el secreto es que le ecanta la lefa, a esta morena azabache le gusta el contraste de lo blanquito de la leche con su pelazo negro, y te saca toda la leche, se la traga toda sin dejar ni gota y ya está tan contenta, hasta que pille la siguiente polla para lefar…