Lo que Quetzal quiere, Quetzal lo consigue, mira que Zanson lleva la vida dando vueltas por Madrid, viendo jacas, tirándose a alguna, de la que damos fe porque lo tenemos recogido aquí en esta Santa Casa, y que conoce anécdotas y ha vivido cosas para parar un tren, imaginad un taxista de Madrid lo que tendrá para contar… Pero hay cosas que a uno le superan y después de un poquito de charla, Quetzal y Zanson se ponen cariñosos y van al lío…

Zanson es un tío grande e impone, Quetzal a su lado es una muñequita y el taxista tiene ganas de comérsela entera, la desnuda y con esas tetazas que el Altísimo le ha dado, le pone la polla dura, tanto, que no aguanta más en los calzoncillos y Quetzal al ver ese rabo erecto, ya no puede más y se baja al pilón a darle brillo, tiene una buena polla en la boca, la disfruta, la casca y la chupa con ganas mientras su chocho se va mojando porque ya tiene ganas de follar.

Zanson, todo lo grande que es, se la pone abajo bien abierta de piernas y la taladra sin compasión, un buen polvo que lleva buen ritmo, se la folla con ganas y Quetzal gime de placer con cada arremetida, tiene el chocho muy mojado, y la polla de Zanson va por ahí dentro como en un tobogán de un parque acuático, sin resistencia y disfrutando de cada metida con el chup chup húmedo de la follada, una locura…

A cuatro Quetzal es una maravilla, se puede ver su culazo tremenda, siempre tiene una expresión seria, casi hierática, pero es que ella es así y realmente lo está gozando fino, ver esas tetazas rebotar con cada metida y sacada de polla es un placer, mientras se la folla metiendo bien hasta el fondo con la visión gloriosa de ese culazo nosotros disfrutamos de esas tetas botando como unas locas, apetece meterse ahí debajo y comenzar a mamarlas…

Cuando Quetzal se pone arriba lo disfruta mucho, se mueve a su ritmo, con ganas, mueve muy bien las caderas y de vez en cuando para para chupar un poco de polla ¡como le gustan las pollas a esta mujer! Después de una follada con unas cabalgadas tremendas le come la polla con pasión, con ganas de sacar lefa, Zanson está a tope, al final explota en la boca de la joven Quetzal y esa lefa bien espesa con grumitos le calienta la boca inmediatamente, se la traga toda sin dejar ni gota, que viciosilla es Quetzal…

Todas sus escenas las tienes en Putalocura, tanto las de Quetzal, como las de Zanson que siempre son un disfrute, un poco de cachondeo y sobretodo anécdotas molonas de un taxista madrileño y luego a disfrutar de un buen polvo, además la suscripción es muy, pero que muy económica, mucho más no se puede pedir…